Pítica X

¡somos seres de un mínimo momento! el hombre es el cumplimiento de sus deseos mas cuando llega el narco-divino regalo de la acalorada Dulce de la megalómana Ximena o de la selénica Berenice se posa sobre los hombres -o cae sobre mí- un luminoso furor de éxtasis y una efímera y sensual existencia ingrata de un solo momento