Censo

en este fétido departamento

como caverna de azulejos negros

yace el antisibarita Yaco

ceñido de risas a los diez

humoralmente barbado a los trece

y sus veintes adulterados por robustos senos

viajó siempre en clase erótica

y retóricamente empiernado

mas cansado ahora vive solo

enajenadamente haciéndose 

el artista 

 

cuatro focos como gotas

y dos impúdicos ventanales

nos muestran sus venerables restos

dos agrietadas manos de lobo